viernes, 27 de septiembre de 2013

Los vendedores de juguetes

 
 Recuerdo hace unos años cuando una ministra, no recuerdo de que gobierno, apareció en los medios diciendo que se iba a prohibir que  los juguetes y los cromos se utilizaran como reclamos para venderles a los niños comida basura. Estuve pendiente de esta noticia unos meses, me interesaba mucho porque yo tenía una juguetería.
   Un día pasó por la tienda un representante de juguetes que con el tiempo se hizo también amigo y le saqué la conversación. El me dijo:

- Ya te puedes olvidar.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Nebraska Springsteen



Nebraska fue el sexto disco de Springsteen, el quinto fue “The River”, que era un doble disco de rock. Así que Bruce, en su mejor momento, decidió irse a su casa con un grabador de ocho pistas y grabó, el solo, estas diez canciones intimistas y de gran carga social. No todos los artistas son capaces de jugársela así, volviendo a sus orígenes (en este caso de cantautor folk al estilo Dylan) en un momento tan dulce.
Fue todo un detalle por parte de la discográfica dejarle publicar este disco tal como él lo grabó, hay momentos en que si te fijas bien puedes oír el ruido de la silla de mimbre en la que Bruce estaba sentado, aunque, efectivamente, la discográfica era Columbia, la misma de Dylan y ya sabían lo que hacían. Sólo por publicar la canción titulada “Higway Patrolman” la cosa merecía la pena.
Si tienes algún recelo hacia Springsteen déjalo a un lado, este disco es de los buenos.

martes, 24 de septiembre de 2013

Rain Dogs (Conectando con Tom Waits)

Escuchando a Tom Waits con toda su fuerza desesperada y su melancolía desgarradora me reconcilio un poco con el género humano porque veo en él un lejano y viejo compañero.
Lo imagino como alguien que ha tenido que sufrir mucho para poder componer todas esas buenas canciones sublimando su dolor.
Siento que debo seguir formando parte de todo eso, muy modestamente, claro. Formar parte de la música y del arte que consiste en transformar todo ese dolor en algo que se pueda usar e incluso amar, como unas palabras o una canción.

sábado, 21 de septiembre de 2013

cosas viejas, cosas nuevas


Antes, los objetos tenían una vida útil  e incluso emocionalmente satisfactoria para ellas mismas. Uno podía volver a casa de sus padres un domingo y abrir una botella de vino para la comida con el mismo sacacorchos que ya estaba en la casa cuando era pequeño.
Los objetos nos traspasaban su satisfacción haciéndonos recordar episodios de nuestra infancia  o de otras épocas y por ello existía armonía entre ellos y nosotros.  Nos daban seguridad y serenidad.

martes, 17 de septiembre de 2013

Que tenga suerte

Últimamente he oído mucho esa frase. A veces las palabras son lo único que las personas pueden ofrecer a alguien que lo necesita todo.

A menudo estas palabras se dicen con empatía y sinceridad, otras veces se dicen con miedo a ser “contagiado” por la fortuna del receptor. En otras ocasiones la frase es pura cortesía, pero aun así, las palabras son siempre un regalo así que, usa las palabras para mejorar el mundo. Este es un método de cambio barato, una energía limpia, sin costes e inagotable. 
Casi se me olvida, que tengas suerte tu también.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar

¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase, correcta pero siempre interpretada de una forma superficial? Esta es la matraca con la que los mayores atormentan a los niños para que ordenen sus cuartos, pero generalmente esos lugares elegidos por los padres no son los correctos porque solo son buenos desde el punto de vista visual o, en el mejor de los casos, funcional. No se eligen los lugares verdaderamente adecuados. ¿Está este libro de Murakami que ya hemos leído correctamente ordenado en la estantería junto con los otros libros ya leídos? Superficialmente sí pero, ¿no estaría ese libro mucho mejor en una biblioteca pública donde todos pudiéramos leerlo? ¿Y no estaría mejor también en las manos de mi amiga Ana que es fan de Murakami?

viernes, 13 de septiembre de 2013

Los cajones

Enfrentarme con los cajones. Allí me espera el pasado con todas sus conexiones neuronales. Lo retraso. Leo, como intenta dormir un enfermo para aguantar hasta la hora del próximo calmante.
            Al enfermo no le importará lo que sueñe si logra dormirse y a mí no me importa lo que leo mientras me adormezca.
            Llevo muchas páginas pasadas con la punta de mis dedos y creo que en los libros he aprendido muchas cosas a las que por desgracia hoy en día es muy difícil sacarles partido. Vaya, ya estoy pensando en mis cosas de nuevo. Vuelvo a tomarme mi dosis de libros, café y Orfidal a partes iguales.



jueves, 12 de septiembre de 2013

La pandilla


Todos en  el grupo estábamos enamorados de R y en el fondo todos lo sabíamos. Como casi siempre en estos casos ella no estaba sola. Su relación con F era tortuosa y en el fondo todos lo sabíamos.
  Un día R dejó a F y se fue con A.  Al poco tiempo A se fue a un largo viaje y entonces A. ante mi sorpresa  me pidió que estuviera pendiente de R. -¿La llamarás por favor y quedarás algún día con ella? Solo la llamé una vez , fuimos a tomar un café y al cine. me sentía tan atraído por ella que aquellas tres horas fueron insoportables, tanto que no la volví a llamar.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Antes de dormirme


El otro día antes de dormirme pensé “Si muriera esta noche ¿qué me llevaría yo a la tumba?” se me ocurrieron algunas cosas y de algunas me sentí aliviado otras me dieron risa y en medio de la oscuridad no pude evitar esbozar una sonrisa. Imaginé que por supuesto todas las personas se llevan algo a la tumba. ¿Y si alguien inventara una máquina para sacarle información a los muertos antes de enterrarlos? ¿sería seguro morirse entonces? ¿ y si esa máquina cayera en manos de algún ministro? Un  intenso escalofrío recorrió todo mi cuerpo.

martes, 10 de septiembre de 2013

El Porvenir


No es lo mismo “el porvenir” que “el por llegar”. El porvenir está lleno de ilusión o al menos de esperanza.
            Cuando la ilusión y la esperanza desaparecen llega “el por llegar”, que es vivir en el presente pero no de una forma voluntaria como haría un maestro zen.
            El por llegar viene cuando ya no se espera nada de la vida, ni bueno ni malo. Ya no se trata de ser o de llegar o de llegar a ser o de hacer o de dejar de hacer o simplemente de tener. Solo se trata de “estar”, como hacían nuestras abuelas.
                ¿Qué hace, abuela?
                Pues que voy a hacer, nada, estarme.

lunes, 9 de septiembre de 2013

La señora del tren


Voy en un tren regional entre Zaragoza y Vila-Seca. Hay una señora que sube al tren en todas las paradas y que siempre mira mi bocadillo con envidia y con recelo.
No hablo en sentido figurado, no digo que suban mujeres que se parecen. Digo exactamente lo que he dicho. Digo que la misma mujer gorda y mayor sube por la puerta de mi vagón en cada estación.
Sé que no estoy loco, al menos de momento, así que solo se me ocurre una explicación plausible: que también baje la señora en todas las paradas por la puerta de otro vagón para volver a subir por la puerta del mío y hacer como que coge muchos trenes, como que viaja mucho desde muchos lugares diferentes.
¿Lo hace para aprovechar el viaje? ¿Se aburre? ¿Es supersticiosa y cree que si no sube y baja en cada estación el tren descarrilará? ¿Está loca? ¿Se considera a sí misma una especie de superheroína protectora del tren? Pero sobre todo, si es así, ¿por qué mira con envidia y con recelo mi bocadillo cada vez? Al fin y al cabo no es una gallina y dentro solo lleva queso.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Antes de dormir la siesta


Antes de dormir la siesta pienso en formar un grupo antisistema no violento, uno verdaderamente moderno que realizara acciones de protesta inocuas y con mucho humor. Pienso en las cosas que podría hacer este grupo como ir a las grandes superficies comerciales a soltar tremendas flatulencias y, por tanto, bautizo a este grupo como “El club del metano”.
El club del metano podría realizar acciones como ir a ingresar y a sacar un euro todos los días de las cuentas bancarias, pegar pegatinas de “fuera de servicio” en los urinarios públicos o en los parquímetros. También podría ir a misa a ocupar los bancos de las primeras filas (aunque esto supondría ya un sacrificio extremo) y desafinar como las abuelas en los cánticos.

martes, 3 de septiembre de 2013

Bob Dylan Crónicas.


Me gustaría recomendaros las memorias de Bob Dylan publicadas por “RBA”. Se trata del volumen 1 y por eso espero que haya más. Parece que el libro estaba escrito desde 2004 y también parece que su reciente publicación se debe a la concesión a este cantautor del premio Príncipe de Asturias de las artes (Que no recogió pero si agradeció).
La narración comienza con el joven Dylan, todavía menor de edad, firmando un contrato discográfico con el mítico John Hammond, descubridor de muchos de los grandes (como, por ejemplo, Billie Holliday), y con un recorrido por los personajes y bares del Nueva York, al que llegó buscando una oportunidad. Más tarde habla Dylan también de su novia Suze Rotolo que es la chica con la que aparece en la portada de su segundo disco y aclara y desmitifica su papel en la política de los 60.
Este libro esta lleno de poesía y es una magnífica forma de introducirse en la música de esta época, pero sobre todo sirve para darse cuenta de todo lo que ya sabía Bob Dylan cuando parecía que no sabía nada. Ante todo sabía escuchar (habilidad muy poco corriente en el ser humano y paradójicamente mucho menos frecuente entre los músicos), pero además sabía observar y absorber todo lo que le rodeaba. En alguna parte de este relato Bob dice que no había canciones malas, sólo diferentes tipos de canciones buenas, creo, o quiero creer, que esta humildad le llevó a sacar siempre alguna enseñanza de todo lo que escuchaba….en fin, así le fue.
Espero que lo disfrutéis.